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jueves, 26 de abril de 2012

Primera despedida (mini relato)

Pasaron unos días maravillosos, llenos de risas, besos, amor y alegría. Aprovecharon el tiempo que tenían al máximo, no querían dejar escapar ni un solo minuto, ni tampoco pensar en que ese tiempo llegaría el momento en el que se acabaría y tendrían que separarse de nuevo.
Fueron apenas unos escasos días, y a ellos les parecieron aún menos de los que realmente eran. Al fin pudieron hacer todo lo que tantísimas veces habían soñado poder hacer juntos, todo para lo que no habían tenido oportunidad hasta entonces, pero el tiempo se iba consumiendo poco a poco, casi sin que se dieran cuenta, los minutos, las horas, los días iban pasando, y al final...llegó el día y él tenía que irse.
Sabían que volverían a verse muy pronto, que podrían volver a estar juntos al poco de separarse, pero no podían evitar estar tristes, no podían dejar de pensar en los días que no podrían pasar juntos.
Él empezó a recoger sus cosas por la mañana, ya que debía irse después de comer, ya no podían estirar más aquellos magníficos días. Mientras tanto ella fue a hacer la comida, no podía soportar ver como su amado recogía sus cosas para separarse de su lado de nuevo, la tortura volvería a comenzar en cuanto él se montase en el autobús, los días solitarios, las tardes cubiertas de lágrimas, las noches en vela...todo.
Comieron y decidieron pasar el último rato que tenían para estar juntos abrazados en la cama, simplemente, con una película puesta en el ordenador aunque en realidad ni si quiera la estaban viendo, solo era ruido de fondo. No paraban de mirarse a los ojos, acariciarse, besarse, decirse lo mucho que se amaban...pero antes de que pudieran darse cuenta llegó la hora, y tuvieron que partir a la estación de autobuses.
El camino en el autobús de línea fue dolorosamente silencioso. Llegaron a la estación y fueron a buscar el autobús. Allí estaba, el autobús que los separaría de nuevo, y el cual estaba a punto de partir. Subieron las maletas antes de despedirse, para poder aprovechar al máximo los minutos que les quedaban.
La despedida estuvo llena de abrazos y besos en silencio, ninguno sabía que decir o hacer, lo único que sabían era que no querían separarse.
Última llamada, debía subir ya, asique se dieron el último beso, un beso tierno, lleno de amor y dulzura, pero también amargo por ser el último que podrían darse hasta su próxima visita.
Tuvo que subir ya. Ella le siguió con la mirada desde fuera, recorriendo los laterales del autobús para poder observarle hasta el último instante. Comenzaba a moverse. Ella se despidió con un movimiento con la mano y con unas palabras gesticuladas, y él hizo exactamente lo mismo. El autobús terminó de colocarse y tomó su camino, y ella lo siguió con la mirada hasta que se perdió en la lejanía, y allí se quedó, en la estación, sola de nuevo y con las lágrimas comenzando a brotar de sus ojos una vez más.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

miércoles, 25 de abril de 2012

Dolor

¿Cómo se podría explicar el dolor que se siente cuando te enteras de que alguien a quien has querido muchísimo no te había dicho más que mentiras?, sinceramente no lo sé, no sabría explicar ese dolor que se te aferra al pecho y no te suelta, ese dolor que cuanto más piensas en ello más se intensifica, y que va acompañado de otros sentimientos hacia esa persona que solo hacen que duela más aún. Sí, es difícil de explicar ese dolor, pero yo sabría decir cual es el primer sentimiento que arde en tu interior cuando pasa algo así, incluso anterior al dolor, que te consume, te quema cada vez más, y que por mucho que intentes extinguirlo...perdura. ¿Sabéis de lo que hablo?, exacto, sentirse utilizada.
Me han hecho daño a lo largo de mi vida de muchas maneras, me han insultado, me han mandado a la mierda, me han dicho cosas horribles, pero sin ninguna duda el peor dolor, el que más tiempo perdura, el que hace que una pequeña parte de ti muera y nunca se recupere del todo es sentir que te han utilizado, sentir que todo lo que tú sentías hacia una persona para ella no era más que un juego, haber querido darlo todo por alguien que no daba nada por ti, sin ninguna duda ese es el dolor más desgarrador y cruel que existe.
A mi ya me han hecho sentirme así, y ¿sabéis qué?, no volverá a ocurrir.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

Sólo podía ocurrir de madrugada (mini relato)

Estaba sola, en su cuarto, ante su ordenador como de costumbre. Un día más pasaba y nuevas lágrimas brotaban de sus ojos y recorrían sus mejillas mientras veía una películas que lo único que conseguía era recordarle más aún lo sola que estaba.
Ya era por la noche pero no había cenado, el apetito no era muy amigo suyo desde hacía tiempo ya. Tenía una montaña de tareas pendientes que no tenía ni la más mínima intención de hacer, ya lo había intentado muchas veces y nunca conseguía avanzar, por lo que decidió dejar de intentarlo.
Llevaba dos días sin tener ningún tipo de contacto con nadie, ni por teléfono, ni por ordenador, y mucho menos en persona. La última vez que vió a alguien fue cuando terminó las clases el último día de la semana, pero tampoco tenía ganas de salir, ni de interactuar con nadie, solo quería estar bajo la colcha, escuchando el ordenador de fondo, y llorar, tenía muchas ganas de llorar.
Ese fin de semana estaba sola en casa, ya que sus dos compañeros de piso se habían ido a sus respectivas ciudades, y lo prefería, porque así sabía que no se vería en la obligación ni si quiera de hablar con alguien si se los encontraba por el pasillo, no tenía ganas de hablar, sólo lloraba, apenas se levantaba de la cama, y cuando lo hacía iba arrastrando los pies sin fuerzas, sin ganas, deseando volver rápido a la cama y que pasaran los días lo más rápido posible y se llevaran ese dolor que sentía.
De pronto sonó el portero. Obviamente no esperaba visita alguna, por lo que era bastante raro que un sábado por la noche alguien llamara al portero, pero en ese momento toda lógica posible le daba igual, asique simplemente se levantó muy a su pesar de la cama lentamente y fue hacia la cocina arrastrando los pies por el pasillo y con los ojos aún humedecidos por las últimas lágrimas que habían derramado. Cogió el telefonillo y preguntó, pero como estaba roto no se escuchaba nada, asique simplemente decidió abrir el portal para volver cuanto antes a la cama, y así lo hizo, apenas pudo volvió a la cama para volver a acurrucarse entre las sábanas, pero justo entonces sonó el timbre del piso.
De nuevo volvió a levantarse lentamente y se dirigió hacia la puerta extrañada. Encendió la luz de la entrada y miró por la mirilla para ver quien aparecía por allí a esas horas de la noche, y allí estaba él. No podía creerlo, asique abrió rápidamente para comprobarlo, y efectivamente era él, su amado, se encontraba ante su puerta, con un ramo de rosas rojas en las manos y una sonrisa tan amplia como la que se formó en el rostro de ella al verle. Sin esperar un segundo más se avalanzó sobre él rápidamente acurrucándose entre sus brazos, apretándole con fuerza contra ella, y sin poder aguantar más separó lo explusivamente necesario sus cuerpos para poder besar los labios que tanto ansiaba, y por fin pudieron fundirse en un beso eterno que hizo que todo a su alrededor desapareciese, que todos sus problemas volasen y que sólo pudiera pensar que al fin estaba junto a él, entre sus brazos, y besando sus labios...los labios más dulces que jamás había probado.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

martes, 24 de abril de 2012

Rosas rojas, blancas y negras (mini relato)

Había sido un día agotador. Al fin volvía a casa después de su última clase del día y de la semana entera, ya que por fin era jueves y le esperaba un fin de semana tranquilo delante de su ordenador.
De camino a casa iba pensando en lo que haría al llegar. Pensaba prepararse un buen baño, alumbrada apenas con unas pocas velas, mientras de fondo escuchaba música relajante y disfrutaba de el olor de un buen incienso para satisfacer todos sus sentidos al mismo tiempo y quedar completamente relajada durante al menos una hora que duraría dicho baño.
Ya eran las siete de la tarde, pero no tenía ninguna prisa en irse a la cama, ya que al día siguiente no tendría que madrugar, asique tras este magnífico baño prepararía una apetecible empanada, sencilla pero exquisita, rellena únicamente de atún y tomate, y la tomaría mientras veía una película tumbada en su cama, sin preocupaciones.
La verdad es que para muchas personas podría ser una noche perfecta, pero para ella no, a ella le seguía faltando esa compañía que tanto necesitaba de esa persona que tanto ansiaba pero que no podía tener a su lado, por lo que su rostro se ensombreció rápidamente apenas a unos metros de llegar al portal de su edificio.
A medida que entraba en el portal, llamaba al ascensor e iba subiendo una a una las plantas del edificio hasta llegar a su piso se iba entristeciendo aún más, sintiéndose cada vez más y más sola por no tener con quien compartir ese baño, esa cena y esa película.
El ascensor se abrió y ella fue hacia el interruptor para alumbrar el pasillo y después hacia la puerta de su casa con la llave ya en la mano y con sus planes totalmente trastocados, ya que en ese instante sólo podía pensar en encerrarse en su habitación, poner cualquier película para no pensar demasiado y meterse en la cama para intentar dormise cuanto antes, sola, como todas las noches.
Abrió la puerta de su casa y recorrió el tramo de la entrada a oscuras, como siempre, y al llegar al pasillo encendió la luz de este, pudiendo observar que había un camino de pétalos de rosas rojas que llegaba hasta la puerta de su habitación. Se dió la vuelta y encendió la puerta de la entrada, donde empezaba dicho camino de pétalos. Sin poder pronunciar palabra alguna y sin entender nada pero aún así con una sonrisa en el rostro más amplia de lo que la había tenido en meses fue hacia su habitación soltando el bolso, la carpeta e incluso el abrigo en el pasillo y abriendo rápidamente la puerta de su habitación.
Al hacerlo lágrimas de felicidad comenzaron a recorrer su rostro. El camino de pétalos de rosas continuaba hasta su cama, la cual también estaba llena de pétalos, pero estos eran blancos. La cena que se encontraba en la mesa, debidamente decorada con velas y pétalos, olía a gloria. Y allí estaba él, su amado, en pie junto a su cama, con una rosa negra en la mano y una sonrisa tan amplia como la de ella.
Sólo pudo articular las palabras que sólo su amado tenía derecho a escuchar, sin emitir sonido alguno, pero él supo perfectamente lo que le estaba diciendo, y sin esperar un instante más fue hacia él, abrazándole con fuerza, sin poder dejar de llorar de felicidad, para finalmente darle el beso que ambos habían estado deseando, un beso pasional pero a la vez dulce, pícaro pero romántico, en conclusión, el beso perfecto que solo entre ellos lo es.
 
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

lunes, 23 de abril de 2012

Irascible

¿Nunca os ha pasado que os habéis levantado ya de mala hostia?, si vamos, uno de esos días que piensas: "como alguien me diga algo hoy muerdo". A mi la verdad...no me pasa muy a menudo, porque aunque soy bastante borde cuando quiero, no me gusta tener broncas con nadie, no me apetece perder el tiempo discutiendo básicamente, y de echo los pocos días que me levanto así...lo odio, sinceramente, odio estar así, porque a lo largo del día siempre termino jodiendo a alguien importante para mi por lo borde, malhumorada y bocazas que me vuelvo, lo odio.
Hoy precisamente...he tenido un día así, y la verdad es que me siento fatal, porque se que he pagado mi malhumor con gente que me importa mucho y con la que no debería haberme puesto así, asique me gustaría pedirle perdón a esas personas desde aquí, ya que se que ambas leen mi blog, lo siento mucho, de verdad.
Espero que no se vuelva a repetir este estado de ánimo en mi en bastante tiempo la verdad...pero no tendré esa suerte...lo sé...

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

Sonrisas mudas (mini relato)

Érase una vez una chica que nunca sonreía, su rostro siempre estaba apenado, dolido, cabreado incluso, pero nunca feliz.
Pasaban los días de la vida de esta chica sin que nada ni nadie pudiera llegar a causarle una sonrisa, ni el más mínimo amago de que sus labios fueran a mostrar una sola mueca en señal de felicidad.
Cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo incluso, eran una carga para ella. Estaba cansada de seguir así, tan cansada que locuras se paseaban por sus pensamientos constantemente. Ya no sabía qué hacer, no aguantaba más ese peso, y no había nadie que pudiera ayudarla a llevarlo.
Tras meses y meses así esta chica ya no podía más, no tenía nada por lo que luchar, no tenía nada...hasta aquel día lluvioso, aquel día...en el que le conoció.
Comenzaron a hablar, día tras día, noche tras noche. Gracias a él volvía a reír, volvía a tener algo por lo que vivir, algo por lo que luchar, algo por lo que aguantar al fin, y sobre todo...alguien a quien amar.
Se pasaban días enteros hablando, días enteros riendo ambos, juntos, felices. Por fin aquella solitaria muchacha volvía a mostrar su sonrisa, aunque solo fuera a él, por fin había dejado de estar sola.
A ella dejó de pesarle tanto la carga porque ya tenía alguien con quien compartir el peso, y él se propuso y le prometió pasar el resto de sus días junto a ella y hacerla feliz.
Cuando estaba con él se le olvidaban todos sus problemas, ya no se sentía sola, si no amada, ya no lloraba cada día, si no que reía.
Ahora ella era feliz, y lo fue el resto de su vida, gracias a que la pasó al lado de ese chico tan maravilloso que le había devuelto las ganas de vivir.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

domingo, 22 de abril de 2012

Tangle up in me

You wanna know more, more, more about me
I'm the girl who's kicking the coke machine
I'm the one that's honking at you cuz I left late again

Hey! Hey! Hey!

Can't you see I want you by the way I push you away, Ya!
Don't judge me tomorrow by the way I'm acting today
Mix the words up with the actions do it all for your reaction Ya!
Hey! Hey!
Get tangled up in me

You wanna know more, more, more about me
Gotta know reverse phsychology
I'm the reason why you can't get to sleep
I'm the girl you never get just quite what you see

Hey! Hey! Hey!

Can't you see I want you by the way I push you away, Ya!
Don't judge me tomorrow by the way I'm acting today
Mix the words up with the actions do it all for your reaction Ya!
Hey! Hey!
Get tangled up in me

You think that you know me
You think that I'm only
When everything I do is only to get tangled up in you
You wanna know more, more, more about me
I'm the girl that's sweeping you off your feet

Hey! Hey! Hey!

Can't you see I want you by the way I push you away Ya!
Don't judge me tomorrow by the way I'm acting today
Mix the words up with the actions do it all for your reaction, Ya!

Hey! Hey!

Get tangled up in me


Esta canción la conozco desde hace muchísimos años, me he tirado muchísimo tiempo sin saber si quiera quien la cantaba, pero la verdad...me daba igual. Es y será siempre la típica canción que cuando renueve la música de mi mp4 o de mi iphone siempre seguirá ahí.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

sábado, 21 de abril de 2012

Receta (2º)

Hoy me gustaría facilitaros una sencilla receta de tortitas francesas, perfectas para desayunar o merendar a mi parecer.
Eso si, una pequeña recomendación por si las hacéis...comerlas en el día, están mucho más buenas ya que al día siguiente se habrán endurecido, y recién hechas estás esponjosas.

Los ingredientes que necesitaréis son:
- Pan de molde o pan duro (si escogéis pan de molde, como hice yo, recomendaros que sea con corteza, que es más consistente).
- 2 ó 3 huevos (con dos va bien).
- Un vaso de leche.
- Una pizca de sal.
- Mantequilla (bastante).
Simplemente hay que batir los huevos con la leche y la pizca de sal en un bol, no demasiado hondo ya que tras mezclarlo todo bien tendréis que ir empapando el pan en dicha mezcla.
Tras mezclar los ingredientes y antes de empezar a mojar el pan se pone una sartén al fuego, lo suficientemente grande para que quepa al menos un trozo de pan por tanda, y se pone un trozo de mantequilla a derretir.
Cuando dicha mantequilla esté derretida ya se pueden ir metiendo los trozos o rebanadas de pan tras empaparlos bien en la mezcla, y cuando estén dorados por ambos lados se van sacando.
Tendréis que ir reponiendo la mantequilla de la sartén a cada pocos cachos de pan ya que este la absorve bastante rápido.
Cuando ya tengáis todas las tortitas francesas hechas se las puede acompañar con azúcar por encima, que he de decir que están muy ricas así, o también con mermelada o similares.

Bueno, espero que os guste mucho la receta si llegáis a hacerla.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

domingo, 1 de abril de 2012

¿Amistad o amor?

Siempre he tenido una gran duda con respecto a las amistades y a las parejas...¿para quién debes estar más?.
Existen dos situaciones posibles a mi parecer, que te necesiten un amigo y tu pareja al mismo tiempo, que es la peor sin ninguna duda, o que te necesite un amigo y tengas que decidir si por ello no ves a tu pareja.
Yo me he encontrado en ambas situaciones, y creo que siempre he tomado el camino de la amistad primero, o casi siempre al menos, y la verdad es que ahora me planteo si realmente eso es lo correcto. Cuando se me han planteado estas situaciones mi pareja siempre lo ha entendido, o al menos eso me ha dicho, pero no se...¿y si lo correcto fuese lo otro?, es decir, si estás con alguien es porque crees poder tener un futuro con esa persona, y por lo tanto que querrás estar a su lado cuando te necesite, pero si cuando un amigo te necesita acudes en su ayuda...¿no sería una contradicción en si misma?, ¿no sería contradecir con actos lo que supuestamente nos dicta nuestro corazón?, realmente no lo se...porque en teoría, poniendo en práctica lo que he dicho, nunca deberíamos faltarle a nuestra pareja por un amigo, pero la teoría realmente no puede aplicarse de forma directa, porque en ella no se tienen en cuenta los sentimientos, que son los que nos mueven en la gran mayoría de los actos que realizamos a lo largo de nuestras vidas.
Hay una gran infinidad de personas que opinan que las amistades son más importantes que los amoríos, y que por lo tanto hay que darlas prioridad por el echo de que amores podemos tener muchos a lo largo de nuestras vidas pero los buenos amigos con los que nos podemos encontrar son pocos, y hay que cuidarlos como se merecen.
Pero seguro que también hay personas que piensan que lo primero son sus parejas y luego ya todo lo demás, y que, por lo tanto, fallarían a mil amigos por ella si fuese necesario.
Yo la verdad...no lo sé, no tengo demasiados amigos y por eso a los pocos que tengo siempre he intentado cuidarlos lo máximo posible estando para ellos cuando me han necesitado, pero ahora...no lo sé, realmente no lo sé.


"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"