miércoles, 27 de junio de 2012

Eres mi chico de al lado definitivo

Hace tiempo, más de un año de echo, que conocí a la persona más maravillosa del mundo, y que, desde entonces, ha intentado hacerme feliz día tras día, sin rendirse, incluso cuando yo no me he comportado como debía, cuando le he hecho daño, él ha seguido ahí, a mi lado, demostrándome cuantísimo me ama, y haciendo que cada día le ame más y más.
Hace ya unos meses que no estoy pasando por una buena etapa en mi vida y él lleva desde que estoy así intentando que mejore, que sonría, intentando hacerme feliz, y todo eso junto con un viaje en el que al fin pude verle por tercera vez me ha echo darme cuenta de que sólo a su lado soy feliz, sólo a su lado olvido todo por lo que estoy mal y vivo en un sueño que él crea y maneja para mi, manteniendo mi felicidad y haciendo que aumente a cada minuto que pasamos juntos.
Cuando me di cuenta de todo eso también me di cuenta de que estoy dispuesta a dejarlo todo atrás por él, y a través de este blog me gustaría decirle unas palabras que espero que le arranquen esa sonrisa que tantísimo me gusta:
"Mi amor quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, y espero que todo salga bien y que así sea para que podamos pasar juntos cada minuto de cada día haciéndonos felices el uno al otro como nosotros solo sabemos. Te amo con todo mi corazón mi niño, y por muchas tonterías que haya hecho, por muchos fallos que haya tenido desde que nos conocemos, eso nunca ha cambiado, porque desde el momento en el que me enamoré de ti mi corazón nunca ha dejado de ser tuyo. No te separes nunca de mi lado por favor amor mío, porque ya no podría vivir sin ti. Eres el amor de mi vida cariño mío."

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

domingo, 17 de junio de 2012

Aparición de un ángel (mini relato, segunda parte)

Cuando llegó a su piso no podía quitarse a la chica de su mente. Su imagen se había grabado a fuego en su mente.
Sin poder concentrarse en nada más se tumbó en su cama. No podía dejar de pensar en lo bella que era, sus labios, sus ojos, su oscura melena...toda ella poseía algo que embelesaba, que hechizaba los sentidos, era una belleza propia de las diosas de los relatos que había leído tantas veces. No era artificial como la de tantas mujeres que salían por la tele, la suya era una belleza natural pero a la vez...no era propia de los seres mortales.
Cuando llevaba unas horas tumbado decidió que debía intentar plasmar dicha belleza por lo que sin dudar se dirigió a su mesa y comenzó a dibujar a la chica que le había llegado tan profundamente a su alma. Poco a poco fue capaz de conseguir un fiel retrato de su rostro, no era un buen dibujante pero había conseguido plasmar parte de la magia que desprendía. Tanto fue así que pensó que tenía que enseñárselo, a pesar de que podía tomarlo por un loco. Al fin y al cabo no se conocían, ni siquiera sabía su nombre pero algo en su interior le decía que debía hacerlo.
Con esa idea se fue a dormir, intentando ver cuál sería la mejor forma de abordarla para poder enseñárselo.
Al día siguiente los nervios fueron creciendo según iba pasando el día. Nada ni nadie le aseguraba que fuera a pasar por aquella calle nuevamente y mucho menos a la misma hora, pero tampoco sabía cómo encontrarla asique se dirigió hacia allí y se sentó en un banco de un parque cercano decidido a esperar lo que fuera necesario.
Las horas iban pasando y los nervios crecían por momentos en su interior. Ya estaba a punto de irse a su casa cuando la vio girar por la esquina, tal y como la recordaba. Su corazón empezó a latir con fuerza, sabía que el momento había llegado.

Es absolutamente precioso mi amor, me ha encantado de verdad, eres perfecto mi vida. Te amo con todo mi corazón cariño mio.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

jueves, 31 de mayo de 2012

Rendición (mini relato)

Empezó a cansarse de luchar, a cansarse de seguir intentándolo cada día, de seguir intentando ser feliz, de seguir disimulando que las cosas le importaban y de poner buena cara para todo el mundo excepto para ella misma.
Solo cuanto estaba sola, encerrada en su habitación, sin hablar con nadie, simplemente sola, podía ser ella misma, podía ser la persona que era en realidad, esa persona destrozada que ha perdido las ganas de todo, esa persona que llora cada día sin que nadie lo sepa, la que se siente cada día que pasa más y más sola al darse cuenta de que no le importa a nadie.
Estaba harta, ya no podía más, ya no podía fingir más, era demasiado, demasiado tiempo mal, demasiado tiempo fingiendo. Sólo quería encerrarse en su habitación y no salir nunca más de ella, no levantarse de la cama si quiera, simplemente estar tapada por la colcha llorando, sin que nadie la molestase.
Hacía mucho que nadie había conseguido hacerla sonreír, nadie se preocupada de intentarlo si quiera, asique, sin esperar más, dejándose llevar por sus ardientes penas llevó a cabo sus deseos.
Dejó de salir de casa, dejó casi de comer, de levantarse de la cama, de interactuar con nadie. Simplemente pasaba los días metida en la cama, recordando una y otra vez el pasado y deseando que llegase el final cuanto antes, ya que hacía mucho que había perdido las ganas de vivir.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

jueves, 10 de mayo de 2012

Segundo día (mini relato, 2º parte)

Estuvo todo el día pensando en ella. No podía evitarlo, aquella misteriosa chica le tenía muy intrigado...demasiado incluso.
Tras toda la noche dándole vueltas decidió volver al parque al día siguiente para poder volver a verla y hablar con ella.
A la hora del día anterior se dirigió rápidamente al parque, y al llegar la vio al instante. Allí estaba de nuevo, exactamente como el día anterior, con sus cosas en el mismo banco y apoyada en la misma zona de la barandilla.
Se acercó a ella lentamente, con el pulso acelerado sin entender ni si quiera por qué. Dejó sus cosas en el banco del día anterior y se apoyó junto a ella en la barandilla mirando al frente, posando su vista en ella un solo instante, lo suficiente para poder volver a admirar su belleza.
-¿Sigues esperando al amor?
-Sí, le espero cada día en este mismo lugar.
-No lo entiendo.
-Si tienes la mente abierta y quieres puedo explicártelo, tengo tiempo mientras espero.
-Quiero entenderlo.
-Haz la pregunta adecuada.
-¿Por qué esperas al amor?
-¡Eso es fácil!, porque ansío tenerlo, y si espero en el mismo sitio todos los días es más fácil y rápido que me encuentre.
-Entonces el lugar...¿es elegido al azar?
-No, por supuesto que no. Este parque es el de Calisto y Melibea, dos enamorados que se encontraron. El amor debe conocer este sitio, por lo tanto es más fácil y rápido que me encuentre.
-Creo que sigo sin entenderlo...
-¿Alguna vez has conocido a alguien que encaja perfectamente en tu vida y has pensado que era justo a quien siempre habías esperado?
-No...
-Pues acompáñame y esperemos juntos.
Al decir esto la chica miró por primera vez al chico y le dedicó una sonrisa. Él también la miro y no pudo evitar sonreír al verla, y asintió con la cabeza sin decir palabra alguna, pero para ambos aquello fue un juramento por el que todos los días se encontrarían en el mismo lugar a la misma hora para esperar juntos al amor

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

Aparición de un ángel (mini relato, primera parte)

Iba él andando sin rumbo, no miraba la calle ni a los viandantes que pasaban a su lado, simplemente se dejaba llevar ensimismado en sus pensamientos, pensamientos que lo torturaban hacía mucho.
De pronto alzó la vista sin saber muy bien por qué, como si una fuerza superior hubiera tomado el control de su cuerpo, y así fue como la vio por primera vez...parecía un ángel, con su pelo trenzado sobre su hombro, su grácil andar y su belleza, que emanaba una paz como jamás antes había sentido.
Cuando se dio cuenta sus piernas se habían detenido, una sonrisa se dibujaba en su ahora sonrojado rostro y no era capaz de apartar la mirada de esa chica.
No sabía quien era, nu sabía su nombre, pero sabía que desde ese instante se había convertido en la princesa de su corazón, y así, ensimismado en ese pensamiento, la vio alejarse sin que se borrara en ningún instante la sonrisa de su rostro.
(Por Ryuk Komemanzanas)

Es precioso cielo, de verdad, me ha gustado muchísimo.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

martes, 8 de mayo de 2012

Cabezota (mini relato, segunda parte)

La diosa no se levantaba, por el contrario se quedó arrodillada frente a la losa rota con una mano sobre esta.
Los que habían contemplado el accidente se acercaron a la bella mujer al percatarse de que había comenzado a llorar presumiblemente por el dolor del golpe.
Sin embargo, cuando estuvieron a su lado la oyeron murmurar:
"Loca estoy por ti, el alabastro a tu lado se siente una lombriz.
Oh mármol!
Roca metamórfica, carbonato cálcico, sometido a presión...
Siempre te tendré en mi encimera, odio la fornica, porque se raya cortando cualquier cosa...
No te cambiaré por silestone, aunque es antibacterias...
Oh mármol...
Que estás en las estatuas..."
Y así le cantaba a la losa rota mientras sus lágrimas caían por la pérdida de su amado mármol.
(Por Ryuk Komemanzanas)

La segunda parte también me ha encantado cielo, eres un encanto de verdad.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"

Primer día (mini relato, 1º parte)

Un día más, al salir de clase, ella se despidió de sus compañeros y se fue, pero no a casa, si no al parque de Calisto y Melibea.
Al llegar dejó sus cosas en el banco de siempre y se apoyó en la barandilla mirando a la nada. El parque estaba vacío, algo normal a esa hora.
Al poco de encontrarse allí llegó un chico, el cual se sentó en un banco cercano y se puso a leer.
Ella ni si quiera le miró, pero él no podía evitar alzar la vista del libro a cada poco preguntándose si aquella preciosa muchacha estaba esperando a alguien.
Finalmente, sin poder aguantar más, dejó el libro en el banco, se levantó y se acercó a ella, apoyándose en la barandilla y simulando mirar el "paisaje", hasta que se decidió a preguntar:
-¿Qué haces?
-Esperar
-¿A qué?
-A quien
-¿A quién?
-Al amor
-¿Al amor?, ¿cómo puedes estar esperado al amor?, ¡eso no es posible!
Ante esta reacción del chico ella no pudo evitar reírse y sin decir nada más continuó mirando a la nada, pero esta vez con una sonrisa en el rostro.
El chico no entendía nada, asique simplemente mantuvo el silencio y miró a la chica extrañado mientras se alejaba lentamente de ella. Cogió su libro del banco en el que lo había dejado y se fue del parque sin poder dejar de pensar en aquella chica tan extraña y en la corta conversación que habían mantenido.

"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"