Se que últimamente apenas subo entradas, y la verdad es que apenas tengo tiempo, pero ahora que tengo un huequecillo me gustaría subir una nueva receta que hemos hecho hace poco en la escuela de cocina en la que estudio, y bueno, que espero que os guste a todos mucho.
Mini pizzas de chorizo y queso.
Ingredientes:
- 600 g de harina
- 10 g de sal
- 40 g de levadura de panadería o 50 g de levadura industrial
- 200 ml de agua
- 150 g de nata
- Bacon
- Queso
- Orégano
- Aceite
- Salsa de tomate espesa o tomate frito
NOTA: En clase hicimos la mitad de las cantidades estas para la masa de las mini pizzas.
NOTA: Con estas cantidades sale 1 kg de masa de pizza.
Mise en place:
Se pesan todos los ingredientes.
Se corta el bacon en tiras cortas.
Se corta el queso si es necesario.
Elaboración:
Se hace un volcán con la harina. En el centro se añade la sal y la levadura, y luego la nata y el agua con una mano mientras con la otra se van mezclando los ingredientes. Se mezclan bien los ingredientes, luego se amasa la mezcla y se divide en las porciones del tamaño que se desee para hacer luego las bases de las mini pizzas.
NOTA: Cuanto más pequeña sea la masa más rápido fermentará.
Se deja que fermente la masa hasta que doble su tamaño el tiempo necesario, teniendo en cuenta que cuanto más calor haga menos se tardará en fermentar.
Una vez haya fermentado se amasa de nuevo, se separa en trozos y se forman las bases de las mini pizzas.
Sobre cada base se pone salsa de tomate espesa o tomate frito, bacon, queso, orégano y un poquito de aceite.
De nuevo se deja que la masa fermente otro rato.
Pasado este tiempo se meten las mini pizzas al horno precalentado previamente en una bandeja adecuada para ello a 190 grados durante unos 4 minutos aproximadamente.
NOTA: Cuanto más grandes sean las pizzas más tardarán en hacerse en el horno.
Pasado este tiempo se sacan del horno, se dejan templar y ya están listas para comer.
Bueno, espero que si os animáis a hacerlas en casa os gusten tanto como me gustaron a mi el día que las comí en la escuela, estaban realmente sabrosas y deliciosas.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
viernes, 26 de octubre de 2012
lunes, 10 de septiembre de 2012
Gumiparty VIII
Hoy quería hablaros de un evento que se organiza aquí, en la ciudad en la que vivo, Plasencia, por la Asociación Mega-Gumi de la que formo parte.
Es la actividad más importante que realiza dicha organización, ya que no solo es la más larga, durando casi tres días completos y dos noches, si no que también es la más variada y en la que participa más gente.
Como ya he dicho es una actividad larga que se lleva a cabo este año los días 5, 6 y 7 de octubre. La venta de entradas se realizará en papel en la tienda "Game", y también se puede realizar por transferencia bancaria. Además hay una variedad de tres entradas con la posibilidad de seis precios distintos, para que cualquier persona pueda participar.
Hay una gran variedad de actividades que pueden realizar los asistentes: juegos de mesa, magics, warhammer, todo tipo de juegos de videoconsolas, talleres, etc. Además, los que cojan la entrada para los tres días tendrán desayuno, comida y cena incluidas en el precio, además de poder dormir en el mismo pabellón en el que se celebra esta actividad, eso sí, con el saco de dormir o la tienda de campaña que traigan dichos asistentes.
Los dos pabellones de los que disponemos están divididos para que todas, o la gran mayoría de las actividades, puedan realizarse al mismo tiempo, por lo que cada persona tiene total libertad para hacer lo que le apetezca, ya que lo único que se controla es la hora de cada una de las comidas y el apagado general por las noches de las consolas, bueno, y las horas en las que se puede participar en los talleres y de los torneos, los cuales se hacen prácticamente de todos los juegos que están incluidos en la actividad, siempre que haya gente suficiente para dichos torneos por supuesto.
Incluye incluso una zona de lan-party para poder compartir y jugar en red que siempre está a disposición de los participantes.
En general, para mi gusto, es una experiencia sin duda inolvidable, ya que yo llevo yendo desde que conozco su existencia y me lo he pasado siempre muy bien. Se conoce a mucha gente nueva de todas partes y sin duda, al haber actividades para todos los gustos y para todas las edades siempre hay algo que te pueda gustar.
Incluyo aquí la página del evento directamente por si alguien está interesado y quiere informarse más detalladamente: "www.gumiparty.es". Y bueno, para quien esté interesado y no solo quiera saber cosas de esta actividad si no de todas las que realizamos la Asociación Mega-Gumi a lo largo del año también os dejo nuestra página personal: "www.megagumi.com".
Animaros y pasaros esos días por aquí a echarle un vistazo a esta gran actividad, os aseguro que será una experiencia que no olvidaréis llena de diversión e historias que contar.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
Es la actividad más importante que realiza dicha organización, ya que no solo es la más larga, durando casi tres días completos y dos noches, si no que también es la más variada y en la que participa más gente.
Como ya he dicho es una actividad larga que se lleva a cabo este año los días 5, 6 y 7 de octubre. La venta de entradas se realizará en papel en la tienda "Game", y también se puede realizar por transferencia bancaria. Además hay una variedad de tres entradas con la posibilidad de seis precios distintos, para que cualquier persona pueda participar.
Hay una gran variedad de actividades que pueden realizar los asistentes: juegos de mesa, magics, warhammer, todo tipo de juegos de videoconsolas, talleres, etc. Además, los que cojan la entrada para los tres días tendrán desayuno, comida y cena incluidas en el precio, además de poder dormir en el mismo pabellón en el que se celebra esta actividad, eso sí, con el saco de dormir o la tienda de campaña que traigan dichos asistentes.
Los dos pabellones de los que disponemos están divididos para que todas, o la gran mayoría de las actividades, puedan realizarse al mismo tiempo, por lo que cada persona tiene total libertad para hacer lo que le apetezca, ya que lo único que se controla es la hora de cada una de las comidas y el apagado general por las noches de las consolas, bueno, y las horas en las que se puede participar en los talleres y de los torneos, los cuales se hacen prácticamente de todos los juegos que están incluidos en la actividad, siempre que haya gente suficiente para dichos torneos por supuesto.
Incluye incluso una zona de lan-party para poder compartir y jugar en red que siempre está a disposición de los participantes.
En general, para mi gusto, es una experiencia sin duda inolvidable, ya que yo llevo yendo desde que conozco su existencia y me lo he pasado siempre muy bien. Se conoce a mucha gente nueva de todas partes y sin duda, al haber actividades para todos los gustos y para todas las edades siempre hay algo que te pueda gustar.
Incluyo aquí la página del evento directamente por si alguien está interesado y quiere informarse más detalladamente: "www.gumiparty.es". Y bueno, para quien esté interesado y no solo quiera saber cosas de esta actividad si no de todas las que realizamos la Asociación Mega-Gumi a lo largo del año también os dejo nuestra página personal: "www.megagumi.com".
Animaros y pasaros esos días por aquí a echarle un vistazo a esta gran actividad, os aseguro que será una experiencia que no olvidaréis llena de diversión e historias que contar.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
domingo, 9 de septiembre de 2012
Tercer día (mini relato, 3º parte)
Un día más, como todos desde que conoció a esa extraña y bella chica, el muchacho se dirigió desde su universidad hasta el parque de Calisto y Melibea, donde seguro ya se encontraría ella allí.
Este día, ya que estaba cansado de hacer el mismo recorrido siempre, decidió probar otro camino para ir al parque, estando seguro de que no retrasaría su llegada al mismo. Cuando iba alegremente por el nuevo camino observando con atención su alrededor su mirada se posó en una pastelería que se encontraba a unos metros de él, en su camino, y en la que decidió detenerse a mirar los exquisitos pasteles que mostraban en el escaparate.
Había una galleta en particular que llamó su atención en mayor medida. Era una simple galleta, de mantequilla seguramente, sin color alguno, pero con una forma especial. Tenía la forma de un Cupido, un pequeño Cupido, del tamaño de la palma de una mano, plasmado en una galleta que realmente parecía la más deliciosa de todo el escaparate. Sin poder aguantar más entró en la pastelería y compró una de aquellas curiosas galletas para su nueva amiga, ya que le recordaba enormemente a ella.
Al llegar al parque, bolsita de la pastelería en mano, allí se encontraba, como cada día, su amiga, en el mismo lugar en la misma posición. Al acercarse a ella él también dejó sus cosas en el banco en el que se encontraban las de ella, excepto la galleta por supuesto, la cual aferraba con fuerza y algo de nerviosismo por no saber si a ella le gustaría el detalle.
-Siento haber llegado tarde hoy - cuyas palabras, a la espalda de la chica, provocaron que esta se girase instantáneamente.
-No te preocupes, apenas son unos minutos - dijo sonriéndole ampliamente al ver que se trataba de él.
-Te he traído una cosilla por cierto, espero que te guste - se apoyó junto a ella en la barandilla como de costumbre y le tendió la bolsita con la curiosa galleta.
-Vaya, muchas gracias, eres muy amable - cogió la bolsita claramente ilusionada por el regalo y miró dentro de ella, tras lo cual de nuevo su sonrisa se amplió y sacó la galleta colocándola en la palma de su mano y mirándola fijamente.
Entonces el muchacho también miró la galleta, con la sorpresa de que ahora ya no era incolora, si no que el corazón que hace función de punta de la flecha de Cupido ahora era de un rojo intenso precioso sin lugar a dudas. Instantáneamente se quedó sin habla. Estaba seguro de haber mirado bien aquella galleta en la pastelería y de que no tenía absolutamente nada de color, pero allí estaba, frente a él en las manos de su amiga, con ese pequeño corazón rojo.
-¡Muchas gracias! - le dijo ella con ímpetu abrazándole aún con la galleta en la mano con cuidado de no romperla, pero al notarle algo raro se separó de él ligeramente y le preguntó extrañada - ¿pasa algo?, me ha gustado mucho de verdad, las esperas se hacen más cortas con el estómago lleno - dijo mientras le dedicaba una nueva sonrisa a su amigo algo confusa aún por su reacción.
-No, no, me alegro de que te haya gustado de verdad, me acordé de ti al verla en la pastelería, es solo que... - tomó la mano de la muchacha con la que esta sujetaba la galleta y se quedó mirándola fijamente, en particular al pequeño corazón rojo intenso que juraría que antes no estaba ahí.
-¿Quieres un cacho? - preguntó sonriéndole al darse cuenta de la razón de la reacción del chico - podemos compartirla - tras estas palabras, y sin que su sonrisa se ensombreciera ni un ápice, partió al Cupido por la cintura, ofreciéndole a él la parte de arriba, en la que se encontraba el corazón que tanto le intrigaba.
Éste cogió la galleta, sin ser capaz de pronunciar palabra alguna y comenzó a comérsela, apoyándose, al igual que ella, de nuevo en la barandilla mirando a la nada, como cada día a la misma hora en el mismo lugar.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
Este día, ya que estaba cansado de hacer el mismo recorrido siempre, decidió probar otro camino para ir al parque, estando seguro de que no retrasaría su llegada al mismo. Cuando iba alegremente por el nuevo camino observando con atención su alrededor su mirada se posó en una pastelería que se encontraba a unos metros de él, en su camino, y en la que decidió detenerse a mirar los exquisitos pasteles que mostraban en el escaparate.
Había una galleta en particular que llamó su atención en mayor medida. Era una simple galleta, de mantequilla seguramente, sin color alguno, pero con una forma especial. Tenía la forma de un Cupido, un pequeño Cupido, del tamaño de la palma de una mano, plasmado en una galleta que realmente parecía la más deliciosa de todo el escaparate. Sin poder aguantar más entró en la pastelería y compró una de aquellas curiosas galletas para su nueva amiga, ya que le recordaba enormemente a ella.
Al llegar al parque, bolsita de la pastelería en mano, allí se encontraba, como cada día, su amiga, en el mismo lugar en la misma posición. Al acercarse a ella él también dejó sus cosas en el banco en el que se encontraban las de ella, excepto la galleta por supuesto, la cual aferraba con fuerza y algo de nerviosismo por no saber si a ella le gustaría el detalle.
-Siento haber llegado tarde hoy - cuyas palabras, a la espalda de la chica, provocaron que esta se girase instantáneamente.
-No te preocupes, apenas son unos minutos - dijo sonriéndole ampliamente al ver que se trataba de él.
-Te he traído una cosilla por cierto, espero que te guste - se apoyó junto a ella en la barandilla como de costumbre y le tendió la bolsita con la curiosa galleta.
-Vaya, muchas gracias, eres muy amable - cogió la bolsita claramente ilusionada por el regalo y miró dentro de ella, tras lo cual de nuevo su sonrisa se amplió y sacó la galleta colocándola en la palma de su mano y mirándola fijamente.
Entonces el muchacho también miró la galleta, con la sorpresa de que ahora ya no era incolora, si no que el corazón que hace función de punta de la flecha de Cupido ahora era de un rojo intenso precioso sin lugar a dudas. Instantáneamente se quedó sin habla. Estaba seguro de haber mirado bien aquella galleta en la pastelería y de que no tenía absolutamente nada de color, pero allí estaba, frente a él en las manos de su amiga, con ese pequeño corazón rojo.
-¡Muchas gracias! - le dijo ella con ímpetu abrazándole aún con la galleta en la mano con cuidado de no romperla, pero al notarle algo raro se separó de él ligeramente y le preguntó extrañada - ¿pasa algo?, me ha gustado mucho de verdad, las esperas se hacen más cortas con el estómago lleno - dijo mientras le dedicaba una nueva sonrisa a su amigo algo confusa aún por su reacción.
-No, no, me alegro de que te haya gustado de verdad, me acordé de ti al verla en la pastelería, es solo que... - tomó la mano de la muchacha con la que esta sujetaba la galleta y se quedó mirándola fijamente, en particular al pequeño corazón rojo intenso que juraría que antes no estaba ahí.
-¿Quieres un cacho? - preguntó sonriéndole al darse cuenta de la razón de la reacción del chico - podemos compartirla - tras estas palabras, y sin que su sonrisa se ensombreciera ni un ápice, partió al Cupido por la cintura, ofreciéndole a él la parte de arriba, en la que se encontraba el corazón que tanto le intrigaba.
Éste cogió la galleta, sin ser capaz de pronunciar palabra alguna y comenzó a comérsela, apoyándose, al igual que ella, de nuevo en la barandilla mirando a la nada, como cada día a la misma hora en el mismo lugar.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
sábado, 4 de agosto de 2012
Receta (3º)
Sé que últimamente no es que escriba muchas entradas, pero la verdad es que ando muy liada, y no sé ni cómo es posible teniendo en cuenta que apenas salgo de casa, pero como ahora he cambiado de especialidad y en lugar de ser informática voy a ser cocinera...pues hay que practicar mucho ahora que es verano y tengo tiempo.
La verdad es que últimamente la cocina me absorbe, supongo que me ayuda a no pensar, a evadirme del mundo, simplemente me encierro en la cocina con mis recetas y mis ingredientes y hago comidas lo más rica posibles, no sé, cada uno tiene una forma de escapar del mundo, y la mía es esa, por eso creo que he hecho bien en cambiar de especialidad, pero nunca se sabe, eso el tiempo lo dirá supongo.
Bueno, como bien dice el título de esta entrada hoy os voy a facilitar una nueva receta, y de echo últimamente lo haré mucho, ya que es en lo que baso ahora mi vida como ya os he dicho, asique bueno, espero que os gusten y os alegren las recetas que vaya subiendo.
Hoy os voy a explicar lo mejor posible la forma de hacer unas riquísimas hamburguesas caseras con patatas y una salsa deliciosa al más puro estilo alemán, y la receta se llama "frikadellen". Pues nada, allá vamos:
Ingredientes (para dos personas):
- 300g/280g de carne picada de ternera y cerdo
- ½ cebolla
- ½ diente de ajo/un poco de ajo en polvo
- 1 cda. de aceite vegetal
- ¼ panecillo
- 50 ml de agua
- ½ huevo batido
- Sal
- Pimienta molida
- 2 cdtas. de aceite vegetal
- Salsa:
- 50 ml de vino tinto
- 10 ml de caldo
- 1 cda. de azúcar
- Sal
- Pimienta molida
- 1 cda. de maicena
- ½ vaso de agua
- 200g/400g de patatas fritas (peladas y cortadas, listas para freír)
- Aceite para freír
Elaboración:
Pelar y picar la media cebolla. Echar una cucharada de aceite en la sartén y freír en ella la cebolla con un poco de ajo en polvo a fuego medio durante 20 minutos. Cuando la cebolla y el ajo estén un poco dorados pasar al plato y dejar que se enfríen.
En un recipiente, un bol, echar los 50 ml de agua y el pan cortado en trocitos y dejarlo en remojo. Cuando el pan se haya ablandado escurrir el agua con cuidado y colocarlo en un plato para después.
Desleír la maicena echando una cucharada de esta y añadiéndole agua, tras lo cual se debe remover la maicena hasta que quede completamente disuelta.
Poner la carne picada de ternera y cerdo en un bol y echar una pizca de sal. Mezclar bien con las manos. Añadir la cebolla frita ya enfriada. Agregar el pan escurrido, el huevo batido y salpimentar al gusto. Mezclar bien con las manos hasta conseguir una pasta.
Mojar las palmas de las manos con aceite vegetal y dividir la mezcla en las 6 porciones deseadas. Pasar las porciones de una mano a otra, varias veces, para eliminar el aire. Dar forma ovalada y hacer un hoyo en el centro de la hamburguesa.
Calentar aceite suficiente en una sartén para freír las patatas. Pelarlas, cortarlas, echarlas sal y freírlas en la sartén hasta que estén ligeramente doradas, entonces sacarlas del fuego y colocarlas en un plato en el que hayamos colocado anteriormente papel de cocina para que absorba el aceite sobrante de estas.
Ahora freír las hamburguesas a fuego medio hasta que cojan color.
Y para terminar queda hacer la salsa. Verter en un cazo los 50 ml de vino tinto y llevar a ebullición a fuego medio. Añadir los 100 ml de caldo. Agregar el azúcar, salpimentar a ojo y hervir. Echar poco a poco la maicena desleída sin dejar de remover. Llevar a ebullición de nuevo, sin dejar de remover y cuando la salsa esté espesa apagar el fuego.
Bueno, espero que si la hacéis os guste la verdad, a mi y a mi familia nos encantó.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
La verdad es que últimamente la cocina me absorbe, supongo que me ayuda a no pensar, a evadirme del mundo, simplemente me encierro en la cocina con mis recetas y mis ingredientes y hago comidas lo más rica posibles, no sé, cada uno tiene una forma de escapar del mundo, y la mía es esa, por eso creo que he hecho bien en cambiar de especialidad, pero nunca se sabe, eso el tiempo lo dirá supongo.
Bueno, como bien dice el título de esta entrada hoy os voy a facilitar una nueva receta, y de echo últimamente lo haré mucho, ya que es en lo que baso ahora mi vida como ya os he dicho, asique bueno, espero que os gusten y os alegren las recetas que vaya subiendo.
Hoy os voy a explicar lo mejor posible la forma de hacer unas riquísimas hamburguesas caseras con patatas y una salsa deliciosa al más puro estilo alemán, y la receta se llama "frikadellen". Pues nada, allá vamos:
Ingredientes (para dos personas):
- 300g/280g de carne picada de ternera y cerdo
- ½ cebolla
- ½ diente de ajo/un poco de ajo en polvo
- 1 cda. de aceite vegetal
- ¼ panecillo
- 50 ml de agua
- ½ huevo batido
- Sal
- Pimienta molida
- 2 cdtas. de aceite vegetal
- Salsa:
- 50 ml de vino tinto
- 10 ml de caldo
- 1 cda. de azúcar
- Sal
- Pimienta molida
- 1 cda. de maicena
- ½ vaso de agua
- 200g/400g de patatas fritas (peladas y cortadas, listas para freír)
- Aceite para freír
Elaboración:
Pelar y picar la media cebolla. Echar una cucharada de aceite en la sartén y freír en ella la cebolla con un poco de ajo en polvo a fuego medio durante 20 minutos. Cuando la cebolla y el ajo estén un poco dorados pasar al plato y dejar que se enfríen.
En un recipiente, un bol, echar los 50 ml de agua y el pan cortado en trocitos y dejarlo en remojo. Cuando el pan se haya ablandado escurrir el agua con cuidado y colocarlo en un plato para después.
Desleír la maicena echando una cucharada de esta y añadiéndole agua, tras lo cual se debe remover la maicena hasta que quede completamente disuelta.
Poner la carne picada de ternera y cerdo en un bol y echar una pizca de sal. Mezclar bien con las manos. Añadir la cebolla frita ya enfriada. Agregar el pan escurrido, el huevo batido y salpimentar al gusto. Mezclar bien con las manos hasta conseguir una pasta.
Mojar las palmas de las manos con aceite vegetal y dividir la mezcla en las 6 porciones deseadas. Pasar las porciones de una mano a otra, varias veces, para eliminar el aire. Dar forma ovalada y hacer un hoyo en el centro de la hamburguesa.
Calentar aceite suficiente en una sartén para freír las patatas. Pelarlas, cortarlas, echarlas sal y freírlas en la sartén hasta que estén ligeramente doradas, entonces sacarlas del fuego y colocarlas en un plato en el que hayamos colocado anteriormente papel de cocina para que absorba el aceite sobrante de estas.
Ahora freír las hamburguesas a fuego medio hasta que cojan color.
Y para terminar queda hacer la salsa. Verter en un cazo los 50 ml de vino tinto y llevar a ebullición a fuego medio. Añadir los 100 ml de caldo. Agregar el azúcar, salpimentar a ojo y hervir. Echar poco a poco la maicena desleída sin dejar de remover. Llevar a ebullición de nuevo, sin dejar de remover y cuando la salsa esté espesa apagar el fuego.
Bueno, espero que si la hacéis os guste la verdad, a mi y a mi familia nos encantó.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
miércoles, 25 de julio de 2012
Ilusa (mini relato)
Ella estaba sola, más sola de lo que podría nadie imaginarse. Lo ocultaba tras sonrisas falsas y risas amargas, mientras por dentro lloraba ríos de lágrimas día tras día. Pero entonces...entonces apareció él, el que ella consideró su salvador, el que le sacaría de sus tinieblas para hacerla feliz como tanto había deseado desde que le habían roto el corazón en mil pedazos.
Empezaron a intimar y él la trataba como una princesa del mejor cuento de hadas que se hubiese escrito. Comenzó a reconstruir su corazón roto consiguiendo que volviera a latir, pero esta vez por él, por su nuevo amado.
Él comenzó a ser su vida, todo lo demás le daba igual, solo quería pasar los días a su lado, besándole, abrazándole, dándole todo el amor que se encontraba en su interior, sin mentiras, sin dolor...todo era absolutamente maravilloso.
Pero entonces, un día él cambió, sin entender ella cómo ni por qué, pero cambió. Ella no paraba de pensar que había hecho algo mal, que había cometido un error con su amado, aunque intentaba hacerlo todo lo mejor posible...dio igual, porque él ya nunca volvió a ser el mismo.
Los días tornaron completamente distintos a los que ya habían vivido, él comenzó a ser frío con ella, a darle largas para no verla incluso. La muchacha no entendía nada, sólo sentía un dolor incalculable en el pecho por el vacío que su amado le hacía cada día más pronunciado.
Finalmente todo terminó. Tras tiempo sin verse ante las largas que él le ponía siempre hablaron, y todo acabó. Ella se quedó completamente destrozada. No entendía nada, le amaba, quería estar con él, no podía creer que ya no fuese a volver a verlo ni a sentir su calor.
Ahora ella solo sentía dolor, un dolor que le oprimía el pecho y causaba horas y horas de llantos inconsolables que quedaban escondidos en la intimidad de su habitación. Se le quitaron las ganas de todo, de estudiar, de comer, de salir...de vivir.
Pasaba el tiempo y seguía abatida por el dolor, sin poder levantar cabeza, por lo que se dio cuenta de que su vida había llegado a su fin con aquella relación.
Se vistió por última vez, cogió una fuerte cuerda y se dirigió al campo más cercano de madrugada, para que nadie pudiera detenerla. Cuando encontró un árbol con las ramas fuertes y poco iluminado lanzó la cuerda por encima de una de sus ramas y la ató a esta, dejando el otro extremo colgado. Se subió a un trozo de madera que encontró, colocó la cuerda alrededor de su cuello y sin pensarlo ni un instante saltó.
Al día siguiente lo encontraron allí, colgado, aquel cuerpo sin vida pero con una sonrisa en el rostro. Al fin era libre y su dolor había terminado. Al fin estaba tan muerta por fuera como ella se sentía por dentro desde que aquel muchacho le destrozó el corazón.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
Empezaron a intimar y él la trataba como una princesa del mejor cuento de hadas que se hubiese escrito. Comenzó a reconstruir su corazón roto consiguiendo que volviera a latir, pero esta vez por él, por su nuevo amado.
Él comenzó a ser su vida, todo lo demás le daba igual, solo quería pasar los días a su lado, besándole, abrazándole, dándole todo el amor que se encontraba en su interior, sin mentiras, sin dolor...todo era absolutamente maravilloso.
Pero entonces, un día él cambió, sin entender ella cómo ni por qué, pero cambió. Ella no paraba de pensar que había hecho algo mal, que había cometido un error con su amado, aunque intentaba hacerlo todo lo mejor posible...dio igual, porque él ya nunca volvió a ser el mismo.
Los días tornaron completamente distintos a los que ya habían vivido, él comenzó a ser frío con ella, a darle largas para no verla incluso. La muchacha no entendía nada, sólo sentía un dolor incalculable en el pecho por el vacío que su amado le hacía cada día más pronunciado.
Finalmente todo terminó. Tras tiempo sin verse ante las largas que él le ponía siempre hablaron, y todo acabó. Ella se quedó completamente destrozada. No entendía nada, le amaba, quería estar con él, no podía creer que ya no fuese a volver a verlo ni a sentir su calor.
Ahora ella solo sentía dolor, un dolor que le oprimía el pecho y causaba horas y horas de llantos inconsolables que quedaban escondidos en la intimidad de su habitación. Se le quitaron las ganas de todo, de estudiar, de comer, de salir...de vivir.
Pasaba el tiempo y seguía abatida por el dolor, sin poder levantar cabeza, por lo que se dio cuenta de que su vida había llegado a su fin con aquella relación.
Se vistió por última vez, cogió una fuerte cuerda y se dirigió al campo más cercano de madrugada, para que nadie pudiera detenerla. Cuando encontró un árbol con las ramas fuertes y poco iluminado lanzó la cuerda por encima de una de sus ramas y la ató a esta, dejando el otro extremo colgado. Se subió a un trozo de madera que encontró, colocó la cuerda alrededor de su cuello y sin pensarlo ni un instante saltó.
Al día siguiente lo encontraron allí, colgado, aquel cuerpo sin vida pero con una sonrisa en el rostro. Al fin era libre y su dolor había terminado. Al fin estaba tan muerta por fuera como ella se sentía por dentro desde que aquel muchacho le destrozó el corazón.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
martes, 24 de julio de 2012
Flores (mini relato)
Volvía a clase como todos los días a través del parque. Iba absorto en sus pensamientos cuando de pronto escuchó un dulce cantar proveniente de entre los arbustos. Fue como si el cantar le hipnotizase y no pudo evitar asomarse a mirar quien era la dueña de aquella maravillosa voz.
Era una joven muchacha que se encontraba sentada en el césped. Él no había entendido hasta ese momento que era lo que cantaba la muchacha debido a que solo apreciaba la melodía, pero entonces pudo comprender que cantaba a las flores.
La chica no paraba de acariciar los pétalos de una gran variedad de flores que había a su alrededor, y el chico pudo contemplar, asombrado, como los colores de dichas flores se intensificaban al roce de sus dedos, y no solo eso, si no que los capullos se habrían con un solo soplo de aquella preciosa y misteriosa muchacha.
Él no entendía nada, no creía posible lo que sus ojos veían, pero sin embargo allí estaba la chica, poniéndose en contacto con la naturaleza con su dulce e hipnotizadora voz.
No paraba de repetirse que no debía estar allí, pero no podía dejar de contemplarla, no quería dejar de escuchar jamás aquella canción. Pero entonces el muchacho pisó una rama seca, la cual crujió y provocó que la muchacha se asustase, dejase de cantar al instante y todas las flores de su alrededor se cerrasen de nuevo recuperando también su color natural.
Le miró asustada, y ante sus ojos, la muchacha se esfumó transformándose en millones de gotas de agua que se fundieron entre el césped que bajo ella se encontraba.
El chico se quedó mirando a donde se encontraba ella atónico, sin ser capaz de pronunciar palabra alguna, sin entender nada. No paraba de pensar que lo que acaba de ver era imposible, que debía haber sido una ilusión, ó imaginaciones suyas a causa del cansancio.
Finalmente, tras largo rato tirado entre los arbustos intentando encontrar coherencia en los hechos que acababa de vivir, se dio cuenta del largo rato que llevaba allí, por lo que se levantó y continuó su camino.
Aquel día fue el primero que comenzó a pensar en ella, aquel último día de primavera.
Los meses siguientes no pudo quitarse a aquella misteriosa muchacha de la cabeza. Todos los días pasaba por el parque en su busca, no solo donde la había visto por primera vez, sino por todos los rincones de este la buscaba, ansiaba volver a contemplar su belleza y escuchar su voz angelical, pero pasaron los días, las semanas, los meses...y finalmente el chico se dio por vencido muy a su pesar, y se convenció de que realmente aquella chica tuvo que ser una imaginación y que no podía ser real, aunque en su corazón sabía que ella existía y que nunca podría olvidarla.
A la primavera siguiente el muchacho seguía manteniendo su ruta diaria para volver a casa, pasando por el parque, cuando de pronto, volvió a escuchar aquellas notas que creía perdidas para siempre, aquella preciosa voz con la que soñaba cada noche. No podía creerlo, era ella, había vuelto al fin, sabía que no se equivocaba aunque hiciese un año que no escuchaba a aquella linda muchacha.
Rápidamente volvió a introducirse entre los matorrales del parque y efectivamente, allí estaba ella, cantando de nuevo a sus flores, que brillaban con los colores más vivos que se podrían imaginar y abrían sus capullos al son de la canción de la muchacha.
Esta vez él hizo ruido debido a los deseos de volver a contemplar el precioso rostro con el que había soñado día tras día desde la primavera anterior, pero esta vez la chica al verle no se asustó, sino que le sonrió sin dejar de cantarle a sus flores.
El chico se quedó tirado en el suelo junto a ella sin dejar de mirarla cantar durante horas, sonriendo como no lo había hecho nunca.
Finalmente se hizo de noche y la chica dejó de cantar. Inmediatamente las flores comenzaron a cerrarse lentamente y sus colores volvieron a ser los de siempre, los que el chico había visto durante meses mientras buscaba a aquella bella chica.
Ella se acercó al chico y se sentó junto a él, sin decir palabra alguna, solo mirándole y sonriéndole, hasta que finalmente él, tímidamente, se atrevió a hablarle:
-He estado buscándote...durante meses, desde aquel día el año pasado que nos vimos, ¿dónde...dónde has estado? - dijo nervioso esperando que aquella linda muchacha no volviera a esfumarse como la última vez.
-Tuve que irme... - dijo la muchacha con su angelical voz, tan bella como cuando cantaba a sus flores y semejante a su belleza física - ojalá aquel día...hubiese podido despedirme de ti... - añadió tímidamente.
-Pero yo...te asusté...lo vi en tu rostro...pensé que por eso no habías vuelto, porque te di miedo y no querrías volver a verme... - al decir estas palabras el chico no pudo evitar bajar su rostro fijando su mirada apenado en el césped que se encontraba entre ellos.
-No...es decir, sí...me asustaste, pero todo este tiempo... - dijo mientras colocaba su delicada mano en la barbilla del muchacho haciendo que este alzase de nuevo el rostro y la mirase fijamente a los ojos - no has dicho nada de lo que viste...de lo que se hacer...de lo que soy...me has demostrado que no tuve porque asustarme...y por eso hoy, el primer día de primavera...he vuelto aquí, porque sabría que aquí volveríamos a encontrarnos... - tras estas palabras no pudo esconder una amplia sonrisa de pura felicidad la cual él apreció y acompañó con otra.
-Deseaba tanto volver a verte...he soñado contigo desde aquel día...noche tras noche he escuchado tu dulce voz y he visto tu incomparable belleza en mis sueños ansiando que llegase este momento en el que te volviera a ver y pudiera decirte...que te amo, lo supe desde aquel día, y cada día que ha pasado desde entonces ese sentimiento se ha reforzado enormemente... - su corazón latía a gran velocidad por los nervios que le provocaban haber dicho esas palabras tan abiertamente temiendo que ella le tomase por un loco y no quisiera volver a verle jamás.
-¡Te amo! - dijo rápidamente al notar el miedo que él sentía y sus nervios, haciéndole ver que no tenía nada que temer por las cosas tan bellas que le había dicho - pero yo...- dijo ella mientras su rostro se ensombrecía por la tristeza que en ese momento le abatió - debes saber la verdad...yo no soy humana...soy una diosa de los bosques...de las flores...por eso no he vuelto en todo este año...solo puedo estar en este mundo durante la primavera...cuando las flores necesitan mis cánticos para salir y mostrar su belleza...está prohibido que el resto del tiempo yo esté aquí con los humanos...aunque me dejase llevar por lo que siento por ti y decidiera que estuviésemos juntos...sólo podríamos vernos cada año el tiempo que durase la primavera...
Él se quedó mirando a la muchacha mientras esta se explicaba y cuando terminó no pudo añadir palabra alguna, simplemente le acarició el rostro con ternura, acercó su rostro lentamente al de ella y finalmente juntó sus labios dándole un beso en el que le demostraba todo el amor que sentía.
Las raíces de alrededor comenzaron a salir de la tierra para rodearlos, mientras las flores de nuevo abrían sus capullos y los árboles mecían sus ramas ante aquel beso que marcaría su amor para toda la eternidad.
La primavera pasó rápido para ellos, pero cuando terminó, entristecidos, tuvieron que despedirse, sabiendo que tendrían que esperar un año para volver a verse.
Pasaban los meses y ambos se añoraban enormemente. Ella le dejaba muestras de su amor desde su mundo haciendo que las plantas de su casa nunca se marchitaran y estuvieran más bellas que las de cualquier otro lugar, sobre todo un rosal que ella le regaló a él antes de su partida y que él tenía en su habitación, junto a su cama, al cual, todos los días, le deseaba las buenas noches como si hablase a su amada. Y él, cada día, iba a su lugar de encuentro antes de volver a casa y hablaba a las flores sabiendo que su amada le escuchaba desde donde quiera que estuviera.
Al fin pasó el año, volvió a ser primavera y los amados se volvieron a encontrar en el mismo lugar de siempre, pasando de nuevo los mejores días de su vida mientras la primavera duraba.
Y así, año tras año, se esperaban mutuamente, cada uno en su mundo, ansiando volver a verse, y consolidando su amor cada día que pasaba, incluso aunque no lo pasasen juntos.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
Era una joven muchacha que se encontraba sentada en el césped. Él no había entendido hasta ese momento que era lo que cantaba la muchacha debido a que solo apreciaba la melodía, pero entonces pudo comprender que cantaba a las flores.
La chica no paraba de acariciar los pétalos de una gran variedad de flores que había a su alrededor, y el chico pudo contemplar, asombrado, como los colores de dichas flores se intensificaban al roce de sus dedos, y no solo eso, si no que los capullos se habrían con un solo soplo de aquella preciosa y misteriosa muchacha.
Él no entendía nada, no creía posible lo que sus ojos veían, pero sin embargo allí estaba la chica, poniéndose en contacto con la naturaleza con su dulce e hipnotizadora voz.
No paraba de repetirse que no debía estar allí, pero no podía dejar de contemplarla, no quería dejar de escuchar jamás aquella canción. Pero entonces el muchacho pisó una rama seca, la cual crujió y provocó que la muchacha se asustase, dejase de cantar al instante y todas las flores de su alrededor se cerrasen de nuevo recuperando también su color natural.
Le miró asustada, y ante sus ojos, la muchacha se esfumó transformándose en millones de gotas de agua que se fundieron entre el césped que bajo ella se encontraba.
El chico se quedó mirando a donde se encontraba ella atónico, sin ser capaz de pronunciar palabra alguna, sin entender nada. No paraba de pensar que lo que acaba de ver era imposible, que debía haber sido una ilusión, ó imaginaciones suyas a causa del cansancio.
Finalmente, tras largo rato tirado entre los arbustos intentando encontrar coherencia en los hechos que acababa de vivir, se dio cuenta del largo rato que llevaba allí, por lo que se levantó y continuó su camino.
Aquel día fue el primero que comenzó a pensar en ella, aquel último día de primavera.
Los meses siguientes no pudo quitarse a aquella misteriosa muchacha de la cabeza. Todos los días pasaba por el parque en su busca, no solo donde la había visto por primera vez, sino por todos los rincones de este la buscaba, ansiaba volver a contemplar su belleza y escuchar su voz angelical, pero pasaron los días, las semanas, los meses...y finalmente el chico se dio por vencido muy a su pesar, y se convenció de que realmente aquella chica tuvo que ser una imaginación y que no podía ser real, aunque en su corazón sabía que ella existía y que nunca podría olvidarla.
A la primavera siguiente el muchacho seguía manteniendo su ruta diaria para volver a casa, pasando por el parque, cuando de pronto, volvió a escuchar aquellas notas que creía perdidas para siempre, aquella preciosa voz con la que soñaba cada noche. No podía creerlo, era ella, había vuelto al fin, sabía que no se equivocaba aunque hiciese un año que no escuchaba a aquella linda muchacha.
Rápidamente volvió a introducirse entre los matorrales del parque y efectivamente, allí estaba ella, cantando de nuevo a sus flores, que brillaban con los colores más vivos que se podrían imaginar y abrían sus capullos al son de la canción de la muchacha.
Esta vez él hizo ruido debido a los deseos de volver a contemplar el precioso rostro con el que había soñado día tras día desde la primavera anterior, pero esta vez la chica al verle no se asustó, sino que le sonrió sin dejar de cantarle a sus flores.
El chico se quedó tirado en el suelo junto a ella sin dejar de mirarla cantar durante horas, sonriendo como no lo había hecho nunca.
Finalmente se hizo de noche y la chica dejó de cantar. Inmediatamente las flores comenzaron a cerrarse lentamente y sus colores volvieron a ser los de siempre, los que el chico había visto durante meses mientras buscaba a aquella bella chica.
Ella se acercó al chico y se sentó junto a él, sin decir palabra alguna, solo mirándole y sonriéndole, hasta que finalmente él, tímidamente, se atrevió a hablarle:
-He estado buscándote...durante meses, desde aquel día el año pasado que nos vimos, ¿dónde...dónde has estado? - dijo nervioso esperando que aquella linda muchacha no volviera a esfumarse como la última vez.
-Tuve que irme... - dijo la muchacha con su angelical voz, tan bella como cuando cantaba a sus flores y semejante a su belleza física - ojalá aquel día...hubiese podido despedirme de ti... - añadió tímidamente.
-Pero yo...te asusté...lo vi en tu rostro...pensé que por eso no habías vuelto, porque te di miedo y no querrías volver a verme... - al decir estas palabras el chico no pudo evitar bajar su rostro fijando su mirada apenado en el césped que se encontraba entre ellos.
-No...es decir, sí...me asustaste, pero todo este tiempo... - dijo mientras colocaba su delicada mano en la barbilla del muchacho haciendo que este alzase de nuevo el rostro y la mirase fijamente a los ojos - no has dicho nada de lo que viste...de lo que se hacer...de lo que soy...me has demostrado que no tuve porque asustarme...y por eso hoy, el primer día de primavera...he vuelto aquí, porque sabría que aquí volveríamos a encontrarnos... - tras estas palabras no pudo esconder una amplia sonrisa de pura felicidad la cual él apreció y acompañó con otra.
-Deseaba tanto volver a verte...he soñado contigo desde aquel día...noche tras noche he escuchado tu dulce voz y he visto tu incomparable belleza en mis sueños ansiando que llegase este momento en el que te volviera a ver y pudiera decirte...que te amo, lo supe desde aquel día, y cada día que ha pasado desde entonces ese sentimiento se ha reforzado enormemente... - su corazón latía a gran velocidad por los nervios que le provocaban haber dicho esas palabras tan abiertamente temiendo que ella le tomase por un loco y no quisiera volver a verle jamás.
-¡Te amo! - dijo rápidamente al notar el miedo que él sentía y sus nervios, haciéndole ver que no tenía nada que temer por las cosas tan bellas que le había dicho - pero yo...- dijo ella mientras su rostro se ensombrecía por la tristeza que en ese momento le abatió - debes saber la verdad...yo no soy humana...soy una diosa de los bosques...de las flores...por eso no he vuelto en todo este año...solo puedo estar en este mundo durante la primavera...cuando las flores necesitan mis cánticos para salir y mostrar su belleza...está prohibido que el resto del tiempo yo esté aquí con los humanos...aunque me dejase llevar por lo que siento por ti y decidiera que estuviésemos juntos...sólo podríamos vernos cada año el tiempo que durase la primavera...
Él se quedó mirando a la muchacha mientras esta se explicaba y cuando terminó no pudo añadir palabra alguna, simplemente le acarició el rostro con ternura, acercó su rostro lentamente al de ella y finalmente juntó sus labios dándole un beso en el que le demostraba todo el amor que sentía.
Las raíces de alrededor comenzaron a salir de la tierra para rodearlos, mientras las flores de nuevo abrían sus capullos y los árboles mecían sus ramas ante aquel beso que marcaría su amor para toda la eternidad.
La primavera pasó rápido para ellos, pero cuando terminó, entristecidos, tuvieron que despedirse, sabiendo que tendrían que esperar un año para volver a verse.
Pasaban los meses y ambos se añoraban enormemente. Ella le dejaba muestras de su amor desde su mundo haciendo que las plantas de su casa nunca se marchitaran y estuvieran más bellas que las de cualquier otro lugar, sobre todo un rosal que ella le regaló a él antes de su partida y que él tenía en su habitación, junto a su cama, al cual, todos los días, le deseaba las buenas noches como si hablase a su amada. Y él, cada día, iba a su lugar de encuentro antes de volver a casa y hablaba a las flores sabiendo que su amada le escuchaba desde donde quiera que estuviera.
Al fin pasó el año, volvió a ser primavera y los amados se volvieron a encontrar en el mismo lugar de siempre, pasando de nuevo los mejores días de su vida mientras la primavera duraba.
Y así, año tras año, se esperaban mutuamente, cada uno en su mundo, ansiando volver a verse, y consolidando su amor cada día que pasaba, incluso aunque no lo pasasen juntos.
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
miércoles, 27 de junio de 2012
Eres mi chico de al lado definitivo
Hace tiempo, más de un año de echo, que conocí a la persona más maravillosa del mundo, y que, desde entonces, ha intentado hacerme feliz día tras día, sin rendirse, incluso cuando yo no me he comportado como debía, cuando le he hecho daño, él ha seguido ahí, a mi lado, demostrándome cuantísimo me ama, y haciendo que cada día le ame más y más.
Hace ya unos meses que no estoy pasando por una buena etapa en mi vida y él lleva desde que estoy así intentando que mejore, que sonría, intentando hacerme feliz, y todo eso junto con un viaje en el que al fin pude verle por tercera vez me ha echo darme cuenta de que sólo a su lado soy feliz, sólo a su lado olvido todo por lo que estoy mal y vivo en un sueño que él crea y maneja para mi, manteniendo mi felicidad y haciendo que aumente a cada minuto que pasamos juntos.
Cuando me di cuenta de todo eso también me di cuenta de que estoy dispuesta a dejarlo todo atrás por él, y a través de este blog me gustaría decirle unas palabras que espero que le arranquen esa sonrisa que tantísimo me gusta:
"Mi amor quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, y espero que todo salga bien y que así sea para que podamos pasar juntos cada minuto de cada día haciéndonos felices el uno al otro como nosotros solo sabemos. Te amo con todo mi corazón mi niño, y por muchas tonterías que haya hecho, por muchos fallos que haya tenido desde que nos conocemos, eso nunca ha cambiado, porque desde el momento en el que me enamoré de ti mi corazón nunca ha dejado de ser tuyo. No te separes nunca de mi lado por favor amor mío, porque ya no podría vivir sin ti. Eres el amor de mi vida cariño mío."
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
Hace ya unos meses que no estoy pasando por una buena etapa en mi vida y él lleva desde que estoy así intentando que mejore, que sonría, intentando hacerme feliz, y todo eso junto con un viaje en el que al fin pude verle por tercera vez me ha echo darme cuenta de que sólo a su lado soy feliz, sólo a su lado olvido todo por lo que estoy mal y vivo en un sueño que él crea y maneja para mi, manteniendo mi felicidad y haciendo que aumente a cada minuto que pasamos juntos.
Cuando me di cuenta de todo eso también me di cuenta de que estoy dispuesta a dejarlo todo atrás por él, y a través de este blog me gustaría decirle unas palabras que espero que le arranquen esa sonrisa que tantísimo me gusta:
"Mi amor quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, y espero que todo salga bien y que así sea para que podamos pasar juntos cada minuto de cada día haciéndonos felices el uno al otro como nosotros solo sabemos. Te amo con todo mi corazón mi niño, y por muchas tonterías que haya hecho, por muchos fallos que haya tenido desde que nos conocemos, eso nunca ha cambiado, porque desde el momento en el que me enamoré de ti mi corazón nunca ha dejado de ser tuyo. No te separes nunca de mi lado por favor amor mío, porque ya no podría vivir sin ti. Eres el amor de mi vida cariño mío."
"On Abatar Ura Masarakato On-Gataru"
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